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jueves, 21 de noviembre de 2013

Mr. Writer, conquistador

- A lo mejor deba estar con alguien... Claro, yo soy un hombre sano, de lindos ojos y miradas penetrantes. Tanto que algunas personas salen corriendo en dirección contraria cuando las veo. Hombre guapo, intimidante, alfa entre alfas no necesita a nadie. Ese soy yo, la luz y el gas. Si estoy solo es por mi decisión... Claro, yo elegí compartir mi vida conmigo mismo. Mis amigos están por alguna parte y se que gustosos esperan que los contacte. Comprendo que no quieren importunar mis meditaciones y por eso no llaman. Pero hoy... hoy necesito de una ella. Mmm... mmm... a quien llamo, veamos... nnn... aaa... ajam... Tengo que salir

Rápidamente coge su chaqueta y Julio sale presto en la tarde noche y surca la ciudad. Como una gacela algo desnutrida se desliza por las aceras y fluye casi como el viento entre los edificios. Se levanta un pequeño torbellino y el, intrépido, lo atraviesa con fuerza cuando de repente una gran hoja de periódico se estrella contra su rostro. La quita con agilidad y algo de estilo, bajando ahora por una calle inclinada. 

Vislumbra un bar donde espera ver a sus compadres. Entra y se sienta en la barra.

- ¡Hola Facundo! dame un trago y se buen chico

El mesero mira a Julio mientras este, tras pedir su orden, desliza su humanidad en la silla y le da la espalda. De no ser porque se espantaría la clientela, estrellaría uno de los vasos en la cabeza del engreído que ahora mira hacia las mesas.

- Buena noche, querido amigo. Mira cuantas bellezas por todas partes. Esperando solo que un gran tipo se acerque a ellas. Sabes, ellas necesitan alguien fuerte a su lado y se hacen las duras para que llegue precisamente el galán que rompa esa barrera. ¿Lo percibes, amigo Facundo? tu si que debes saber de esto... claro. Todas las noches acá. Supongo que ya debes estar aburrido de ver toda clase de perdedores estrellándose en los muros de la indiferencia, vencidos y cabizbajos, luego saliendo por la puerta, ¿cierto amigo?

El mesero mira fijamente y con algo de furia los ojos de Julio, mientras limpia con cada vez mas rudeza un vaso de cerveza...

- ¿Y mi trago?, vamos hermano, que no empeore el servicio. Dame un whisky doble en las rocas, agitado... no revuelto.... mmm, "agitado, no revuelto..." ¡que genio!, aveces solo me inspiro, ya tu sabes.

Facundo le sirve en un vaso cualquiera su trago de mala gana.

- ¡Gracias, buen amigo! ahora vamos a ver que chica esta dispuesta a algo de acción.

Mira hacia su izquierda y ve un par de mujeres hablando. Julio ve una oportunidad, termina su trago y alza su cuerpo en dirección a las desprevenidas chicas que graciosamente departen en la mesa. 

- El armadillo es duro, pero suave como algodón es su interior... 

Las mujeres callan y dirigen su mirada al hombrecillo que al parecer ahora les habla.

- Mojará mas el agua, pero sin duda la tinta no cae con ella...
- Disculpe, ¿de que habla?
- A ti... preciosa. Por favor no digas mas. Vivo a un par de cuadras. Por hoy soy materia disponible...

Una mano como ráfaga, choca con su mejilla. Una de las mujeres grita y pronto Julio se ve surcando los aires cayendo en la acera.

- Mala noche, hermanito - Grita Facundo desde la puerta, desapareciendo nuevamente en la semioscuridad del bar.

Julio se levanta, recompone su figura y mira como la gente su aglomera alrededor suyo. Algunos con risas, otros con miradas lastimeras, no tiene mas opción que levantarse y devolver sus pasos. Llega a su hogar y se sienta. 

- Oh, el amor... Que suave es su mano y en mi rostro queda su fragancia. ¡Aveces ganamos y aveces perdemos, nada ya podemos hacer! Los galanes tenemos noches duras solo para hacernos fuertes, no hay mas conclusión. Estuviste excelente, aunque fallaste quizás haciendo una movida rápida. La teníamos con el armadillo pero nuevamente no tenemos suerte con los líquidos. La vez próxima intenta con la táctica del árbol flexible, gran matador. Que noche, noche de machos.

Julio enciende la radio y escucha algo de música aleatoria. Acerca un palillo a sus labios. Mañana intentará nuevamente concretar una noche de faena.

Homenaje

Claudio entra a la gran sala. Cientos de aplausos se escuchan en el gran recinto. Un domo gigante, techo dorado, columnas que casi se pierden a la vista y luces amarillas. Los rostros de hombres, mujeres y niños se dirigen a el de formas amables y de admiración. Algunas personas visiblemente nerviosas, pero valientes, se acercan con lágrimas en sus ojos. Estos brillan como el agua reflejando al sol.- !Es un honor, un gusto! como lo que siempre imaginé - decía una mujer mientras por un momento sujeta su mano, - !Dales duro! que campeón eres -  Gritaba otro personaje entre la multitud. 

En las escaleras del recinto empezaba a divisar caras mas conocidas. Allí estaba Samir el valiente, Bruno el seductor, Allena la virtuosa y Constanzo el breve. Claudio sigue marchando hacia la tarima ubicada en medio de la multitud, donde un comité de amigos lo esperaba. Se saluda con ellos, sonríe como nunca lo había hecho y se acerca al estrado. Alza una mano saludando al público y los aplausos ensordecedores llenan la sala. Por un instante cierra los ojos y la sensación aumenta, mientras lentamente el júbilo mengua. Ahora hay silencio. Percibe como las luces fueron apagadas. Abre los ojos y ve a lo lejos.

La sonrisa de su rostro ha desaparecido y pasa la mano por su rostro barbado. Mira a su derecha y ve una copa de vino. Enfrente un mueble viejo con mucha ropa. Se acerca a una mesa, hay un libro con su nombre escrito en la portada. Siente una urgente necesidad de salir. 

El apartamento calla ahora tras escucharse el cerrar de la puerta. Claudio ha salido para tratar de encontrarse con mas potenciales amigos, gente que como en algunas noches solitarias se reuna para brindarle alguna clase de homenaje.

martes, 19 de noviembre de 2013

P de pintura (2)

"Libro Encantado de Fartim, el Mágico", introducción:

Muchas gracias por haber atendido el llamado de este libro. Sin duda es un honor estar en sus manos y de corazón espero que su experiencia sea de lo mas grata y estimulante.

Siento los inconvenientes que pueda llegar a tener en un comienzo. Comprendo que la forma como ve el mundo es muy diferente a la que le plantearé en estas páginas, mas puede estar segura (si, segura), de que su potencial oculto será maximizado. Por generaciones humanas esta publicación ha elegido a diversas personas como medio para la expresión de las mas diversas cualidades artísticas, científicas y físicas. Ahora, que este libro le pertenece temporalmente, podrá encontrar su verdadero camino y convertir su tan preciada vida en algo realmente excitante.

No siendo mas, le pido que siga a las siguientes páginas. Me he tomado el atrevimiento de marcarme con su nombre. De esta manera, si algún ser no perteneciente al mundo humano llegase a encontrar este libro, podrá devolvérselo a la mayor brevedad... siempre que el libro desee conveniente volver a sus manos.

Uchuste Calabo.... Daniela Beltrán

Mas confundida y asombrada que nunca, Daniela termina de leer la introducción y ve como su mundo inundado de óleo volvía a la normalidad. Tras su lectura, deja el libro a un costado suyo. Sin embargo, una vez se desprende de el, las texturas nuevamente empiezan a tornarse extrañas. Vuelve a coger el libro y el efecto se deshace.

- Bi...bien... mejor lo cojo. Parece que no voy a salir de esta a menos que examine este libro... aunque a lo mejor estoy soñando... Si! es eso! estoy soñando... claro, ¿como pueden volverse las cosas pintura, no? jejeje... ¿no?

Daniela sigue el ritual de pellizcos y salpicadas de agua con tal de romper la fantasía de la cual piensa es temporalmente presa. No pasa nada. Nuevamente hace el experimento de desprenderse del libro, produciendo el mismo efecto en toda su habitación. No cree tener salida. Tendrá entonces que leer el libro. Las hojas tienen una extraña pero agradable textura almidonada. Pasa la primera hoja y ve una hermosa ilustración de un hombre con barba larga, nariz chata y tez morena. Su cuerpo y vestiduras parecen la de un antiguo cacique, mas una expresión amable y cómplice permanece en su rostro. Hay una pequeña leyenda en el pie de la imágen:

Fártim, Unhe Kulima Garas!

Pasa la hoja. Encuentra un índice... 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

P de Pintura (nombre no definitivo)

Daniela camina por la calle y encuentra un librillo pequeño tirado en el suelo. Tiene pasta azul, bordes dorados, mas no tiene título ni autor. Algo le llama la atención y lo alza, comienza a leerlo. A medida que avanza lentamente por la acera mientras adelanta su lectura, nota el piso un poco menos duro. De repente, se da cuenta que el cemento bajo sus pies se ha convertido en una especie de goma, a pesar que a los ojos sigue luciendo como pavimento.

Sigue caminando. Para un momento y estira un poco los brazos, alzándolos. Nota entonces como la yema de sus dedos toca algo encima suyo, los baja, y los mira recubiertos por una especie de sustancia azul y blanca... huele a tinta. Mira hacia arriba y nota como el cielo ha tomado una forma extraña, mas únicamente pasa esto con el pedazo que esta justo encima de ella.

Confundida, acelera su paso y nota el aire diferente. Huele a canela. Avanza un par de cuadras mas... ahora huele a chocolate. Avanza un poco mas y corre. Ahora huele a rosas...

Piensa que está a punto de caer enferma y que por alguna razón ha empezado a alucinar. Llega a casa, mete la llave y abre la puerta. Entra y se apresura hacia su cuarto. Aprieta la perilla y entra. Esta se deforma un poco, como si fuera plastilina, aumentando la impresión de Daniela. Avanza hacia su cama y cierra los ojos... quiere dormir un poco

Despierta. Está por caer la tarde. Los últimos rayos de sol atraviesan la ventana y se sienten diferentes. Su cuarto no parece ser el mismo. A pesar que todos sus objetos permanecen en su lugar, algo en su color y forma parecen diferentes, como si hubiesen sido pintados con oleos. Entonces se acerca a un espejo, se da cuenta que ella también ha adquirido la misma textura. Mira hacia su cama y ve el libro. Aparecen entonces en la cubierta algunas letras, "Libro Encantado de Fartim, el mágico"... (continuará)

viernes, 1 de noviembre de 2013

El discurso de la neurona

Friedrich se alza de su silla. La comunidad se disuelve en medio de gritos, acusaciones y relajos. El recinto está lejos de convertirse en un lugar de ideas. La pasión controla los núcleos y el plasma de los asistentes.

Entonces empieza a sentir un fervor interno, y en medio del bullicio se acerca al micrófono. Por alguna razón está seguro que sus amigos celulosos lo escucharán:

"No hay garantías, hermanos!
No hay garantías...
No podemos asegurar nada en nuestras vidas
He visto neuronas valientes ser tomadas como villanas a pesar de sus actos de servicio
He visto a celulas de ribosoma bondadoso, ser despojadas de sus partes
He visto como sinápsis virtuosas son eclipsadas por otras mas ociosas
He sentido como la retina se distrae valorando mas las ilusiones fugaces que las cuestiones trascendentes
Ciertamente, amigos, no hay forma de poder predecir lo que nos sucederá
Trabajamos cada día para asegurar un margen de error menor
Mas seguimos siendo presa de la suerte y su voluntad, si es que la tiene

Sin embargo hermanos, los invito a no rendirse
La noche cae y el camino es tenebroso
Muchas voces nos desaniman, mostrándonos además el camino rápido a un éxito cancerígeno
Aún así, celulas de bien, escuchen y no ahoguen con la amargura la voz justa de su núcleo
No paren atención al ladrón, al ni al necio, ni al que crece desproporcionalmente
Vean dentro de ustedes, hijos de la tierra, la bondad que en ustedes habita y trabajen en ella para que florezca
No permitan que la tristeza cubra con su manto sus anhelos mas nobles
Ni permitan que las macabras ideas se impongan a sus funciones naturales

Hoy, hermanos míos, debemos ser fuertes
Mas la fortaleza jamás vendrá sola si no se afianza en su  ribosoma y se utiliza como escudo en su membrana
Todos somos uno y por años hemos marchado juntos para dejar de intentarlo ahora
Se que hay muchos despreciados y otros a quien poco se tiene en cuenta
Sin embargo, mientras exista en cada uno de ustedes la voluntad para seguir y no sean reemplazados naturalmente hay que seguir unidos y no dispersarnos, cual quark impío

Asi, queridos, cada mañana el sol chocará agradablemente sobre nosotros
La lluvia refrescará nuestra cubierta protectora
y el viento acariciará nuestros filamentos

Podemos estar seguros entonces que al terminar el día podremos desactivarnos parcialmente en paz
Con la esperanza renovada de que mañana habrá un camino mas brillante
Y que nuestra promesa no navegara en plasmas vagos"

.....

viernes, 25 de octubre de 2013

A escena

Bruno sale de su camerino. Viste un traje gris claro, chaleco, camisa blanca, corbata morada oscura de seda, zapatos de punta aguda, mancornas plateadas, cinturón negro de cuero y un reloj dorado de bolsillo, sujetado a su cintura con una cadena de oro. Luce impecablemente limpio. Su cabello, a prueba de ventarrones, luce firme gracias al fijador que su estilista utilizó en el. Mientras camina hacia el plató empieza a atraer la energía del personaje que va a hacer ese día y por las semanas que falten hasta terminar la grabación. Ha hecho varias películas caracterizando personajes rudos. Sus rasgos varoniles se prestan para crear esa atmósfera. Cejas gruesas, ojos grandes y oscuros, nariz grande, algo respingada, labios delgados insinuando una expresión fuerte, mentón ancho. Bruno llega al set de grabación, donde se presta a interpretar un poderoso empresario y recibe algunas instrucciones de su director. En el set está Valeria, una hermosa mujer alta, cabello largo castaño, de rasgos finos y mirada expresiva, quien interpretará su mas firme rival.

Empieza la filmación de la primera escena del día. En el ir y venir de las horas, se han logrado con éxito la grabación de las primeras tomas y el director da la orden para que todos descansen. Cae la noche. Bruno entra a su camerino y se cambia. Tomas sus cosas y parte. Valeria sale al mismo tiempo y decide acercarse.

- Hola Bruno, ¿estas muy cansado? estoy pensando en ir a tomar algo y me gustaría contar contigo, ¿que me dices?
- Mmm - dibuja una sonrisa - está bien. Corre por mi cuenta esta vez...
- De ninguna manera querido, aveces es necesario que las mujeres tengan actos de caballerosidad con sus amigos 

Valeria, como cubierta por un aura, está plenamente consciente del efecto que tiene en los hombres, y en Bruno no es la excepción. Van los dos a un bar y piden un par de tragos. Charlan y comparten historias de la vida.

Al final de la velada salen los dos del bar. Valeria, aún alegre, invita a su nuevo amigo a un nuevo lugar, pero Bruno rechaza la invitación amablemente y ya desea regresar a casa. Ella sonríe y no insiste en su intención.

- ¿Te pido un taxi?
- De ninguna forma querido, tengo pies y pienso utilizarlos. Además la ciudad esta viva... ¿no la sientes?, lástima no vengas conmigo esta vez.

Es una mujer fascinante. Su belleza parece ser solo un señuelo. Tras su forma estilizada se encuentra alguien mucho mas misteriosa e interesante. Le da un beso en la mejilla y ella emprende su camino. Bruno toma un taxi. Al llegar a su casa se sienta sobre un sillón y piensa en Valeria. Se siente cautivado. Cada vez que ella dirigía su mirada a sus ojos sentía como si lentamente desarmara la armadura de su alma, como si lo conociera de antes. Se sirve un trago, pero lo deja en la mesa, como si fuera mas que un objeto de placer un objeto ornamental. Piensa ahora en su charla con Valeria.

- ¿Que piensas de la actuación, querido?
- Mira, puedo ponerme en la piel de cualquier personaje y simular la carga emocional que este supone traer. Mas de la ficción a la realidad hay una gran brecha. Al salir del trabajo me encuentro con la carga de hacer mi personaje principal. El papel de ser yo mismo.
- Suenas abrumado...
- Por momentos. No hay nada mas duro que el aprender a vivir con uno mismo. Hasta que no aprendes a hacer extensiva en ti la piedad y la bondad que tienes con otros cuando se equivocan, difícilmente podrás llegar a comprenderte a ti y tener claridad. Eso lo aprendí de un viejo maestro
- Deberías aprender ahora a tomarte las cosas con mas calma, fortachón. Nada en la vida es tan trascendente para tanta seriedad... Fluye como un corcho!

Bruno vuelve su mente al apartamento. De un momento a otro se abre la puerta de una de las habitaciones. Asoma la sombra de una persona que se acerca a Bruno con pasos torpes. Llega por su espalda y bruno siente como lo envuelven sus brazos, la mira a los ojos y la alza. La pequeña figura descansa sobre sus brazos y el la lleva de vuelta a la cama. 

Hubo tiempos agitados, de velocidades y excitación sin sentido. Ahora que pone a ese ser pequeño de vuelta en su cama el cuerpo de Bruno descansa. Ha llegado el tiempo de paz, con un propósito nuevo... Un propósito que aveces camina semidespierta en las madrugadas

lunes, 21 de octubre de 2013

Mr. Writer

Julio se sienta. Está angustiado y su neurosis natural no abandona su ser. Tiene un palillo entre sus dedos y simula fumarlo. Detesta el tabaco, el humo, la bruma y su olor, mas siempre sintió un gran gusto por la forma como los fumadores llevaban su vicio a sus labios. Ese movimiento corporal le parecía irresistible. Detesta cuando va a esos bares bohemios y sale expulsando aires irrespirables. Quiere escribir pero no sabe de que... - ¿que tal de ese vicio? es tan elegante y decadente  al tiempo. Es como ver una mujer hermosa pero mal hablada. Es como ver como las cosas en el mundo se baten y se mezclan - Pensó. Así, puso en marcha su inventiva.

"El fumador

Con las manos en los bolsillos, el fumador camina en estado relajado por las aceras. Sube y baja por los empedrados pasillos de su ciudad. Gafas negras, pantalón claro, chaqueta de cuero oscura y paso ligero, el fumador se dispone a llegar a algún sitio y encontrar descanso. Mas el fumador tiene un gran vicio y armado de cajetillas recorre el barrio. De repente para y se dispone a hacer su ritual. Saca sus dos manos de los bolsillos. Con la mano izquierda abre levemente su chaqueta, mientras la derecha comienza la búsqueda del paquete rojo y blanco. Una vez lo encuentra, el fumador dispone sus manos y se presta a abrir la cajetilla, escoge uno de los bastoncillos y lo acerca a su boca. Dispone ahora de su mano izquierda y la mete en el bolsillo de su pantalón para sacar el encendedor. Lo levanta, lo enciende y junta las manos para que la llama no se apague. Acerca el fuego al cigarro y aspira hasta que se prenda. Sale una nube de humo, apaga el encendedor y lo mete de nuevo al bolsillo mientras con su mano derecha y con dos dedos asegura su vicio a sus labios. Baja la mano, cigarrillo en mano y empieza su caminata, cual chimenea. Su mano izquierda ahora se ubica en el bolsillo de su chaqueta y la derecha al aire. Acerca nuevamente el cigarro para una nueva bocanada. Flexiona su codo y levanta su mano, abre la boca y aspira, permitiendo que la bocanada caliente entre hasta sus pulmones. Aleja nuevamente el cigarrillo y retiene el humo por unos instantes. Luego lo libera y recorre algunos metros mas. Llega a una esquina y va a dar vuelta. Voy a perderlo de vista y poco ya me importa. Antes que su estampa desaparezca vuelve a doblar el codo. Tras de si solo queda una nube gris y apestosa que sube y se deshace en el aire. Me subo ahora a un bus y ubico una ventana para distraer mis pensamientos. El conductor frena y se sube una muchacha. La miro. Es guapa y tiene una estampa depresiva. -Que se siente a mi lado...- pienso. Ella acerca su humanidad y veo como se ubica a mi costado, mas de nuevo esa aura olorosa aparece y la acompaña. Volteo la mirada, abro la ventana y me dejo acariciar por el viento"

Julio mira satisfecho tras sus lentes gruesos, se retira unos cabellos del frente y mira la hora. Once de la mañana, está tarde. No hizo mucho y tiene compromisos varios, la mayoría consigo mismo. Decide cerrar su portátil y emprende camino a la ducha. Ya estando afuera se entregará como siempre a las sensaciones del entorno. Al final del día espera llegar con nuevas ideas...