- ¿Que sería de nosotros sin las películas, no es cierto?
- mmmm.... a lo mejor viviríamos un poco mas en la vida real. Aunque bien sabes que en el cine me inclino siempre por las películas que cuentan la vida de otra gente. Creo que debo ser un fisgón reprimido
- Te desviaste del tema, ¿que tiene que ver tu gusto en las películas con imaginar como sería nuestra vida sin ellas?
- No se... pero sentí que había una conexión entre las dos cosas. Creo que tengo dos vicios, o me sobre explico o me desvío de la línea de la conversación...
- Estas triste...
- Si, un poco. No pensé que se notara...
- Si no te conociera seguro, pero cada vez que entras en ese estado tu cuerpo se relaja y tus ojos se llenan de melancolía. En especial en tardes hermosas y calladas como esta.
- Eres el único hombre que me tutea, aparte de papá, claro. Y creo que siempre se te facilitó el uso de la palabra. Admiro eso de ti. ¿Sabes? hoy pensé en muchas cosas y en muchas personas... incluso en ella....
- Uno piensa en todo el mundo cuando no está feliz
- Si... supongo. Está haciendo algo de frío, volvamos a la casa, hermano
- Vale Pablito, volvamos
Son las ocho de la mañana. Una ligera jaqueca sacude la cabeza de Pablo. Despierta de su sueño sintiendo de alguna forma la presencia de su hermano. Hace mucho tiempo no soñaba con el, ni con nadie de la familia. La casa estaba prácticamente organizada. Se dirige a su habitación y la puerta está cerrada, pero sin seguro. La abre y ve a aquel hombre dormido. No reconoce el rostro.
- De...debería amordazarlo. Un...un trapo, si un trapo. La camiseta de ese espantoso equipo de fútbol servirá... Espero que este no se haya embolsillado ya mis monedas. A ver...
En ese instante el extraño abre los ojos y congela con la sola mirada a Pablo.
- Sigue tartamudeando por lo que veo. Parece que ha cambiado con los años amiguito. Lo recordaba diferente
- Pe... pero, ¿como sabe que yo no era.. que yo si era pero que ya no soy...? no se que clase de asaltador sea usted, pero le pido que se ma... marche. Si, e..e..eso
- ¡Ya relájese!. Se que detrás de toda esa pendejada hay un tipo normal. La razón por la que vine así es porque necesito que me acompañe. Es algo urgente, y por eso quise intentar llevarlo hace un momento, pero tuve que ponerlo a dormir.
- Bu....bueno... después de todo no me ha matado, jejeje ¿cierto?. Claro, la gente suele entrar en la casa de otros en la madrugada para llevarlos a ver algo... si.
- ¿Va o no va conmigo?
- Si...si, supongo que no tengo otra opción. Voy a aplazar mis citas, us...usted sabe... si jejeje
Pablo se alista. Toma un momento para ducharse y arreglarse un poco. El extraño espera. Minutos mas tarde salen los dos. Alguien los ve por la ventana
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